miércoles 18 de noviembre de 2009

Piratas

Las comprendo, yo habría hecho lo mismo y hasta alguna cosa más.
Lo que no entiendo es que no hubiera otra solución.
Que en pleno siglo XXI siga habiendo piratas, me suena a broma de mal gusto.
Somos capaces de ir a la luna, tenemos el cielo infectado de satélites que nos vigilan, filtramos conversaciones, grabamos hasta lo ingrabable, desmenuzamos fotografías de hace un siglo y hasta somos capaces de descifrar mensajes que hizo Tutancamon hace miles de años pero...atrapar y controlar a un grupo de bucaneros...eso no.
Son como el fantasma de Bin Laden...
Eso sí, si a mí se me ocurre ir a 75Km/h donde marca 70, se enteran seguro, no se les olvida, me encuentran y me machacan subiéndome la multa cada 12 meses hasta que al final consiguen quitármelo de mi sueldo mileurista.
Pues sigo sin entenderlo;tanto ejército y tanta fragata para que los tios se paseen ante sus narices metralleta el hombro y con la sonrisa de oreja a oreja...
Que me expliquen cómo es posible que nos tengan, como nos tienen, en sus manos.
En fín, que yo también les habría pagado para que dejasen volver a los nuestros...pero que se hayan salido con la suya...eso sí que me suena a película.

lunes 16 de noviembre de 2009

Lobbies

Estoy bastante asustada, la verdad.
El caso es que hace algunos días una amiga sacó a relucir el tema de la influencia de los lobbies en el mundo en que vivimos y no me lo puedo quitar de la cabeza.
Ya me da bastante rabia el que alguien maneje mis hilos y me diga lo que debo o no hacer ,pero si agrandamos el objetivo y llegamos a la conclusión de que en realidad ni siquiera somos dueños de nuestras decisiones, pues ya...el pánico me cala los huesos.
Y yo creyendo que el panorama que me rodea se debe a cuatro tontos y un despistado pero no...parece que la cosa es mucho más complicada de entender y que, o me uno a un lobby o no tengo nada que hacer.
Vamos, que influimos sólo lo que nos dejan, muy poco en realidad, y que aunque gritemos hasta quedarnos afónicos o nos apoyamos en otros cuantos o nos quedamos más colgados que una percha.
En realidad ya lo intuía yo, pero me he dado cuenta de que ciertos lobbies son más potentes que otros y que justamente, ni me identifico con los que consiguen sus propósitos, ni me parece a mí que pueda integrarme en ninguno de los que conozco.
Y aún así no me he quedado tranquila; será porque pienso que también tiene que haber lobbies positivos, buenos, optimistas, que apoyen los valores humanos y el desarrollo integral de la persona.
Lobbies que ilusionen a la juventud, que arranquen la sonrisa a los mayores, que influyan en la moda, los espectáculos, la literatura, las leyes, hasta en lo que comemos...
Seguro que los hay pero, desgraciadamente, brillan más los que destruyen que los que construyen.
Y es que los malos deberían ser buenos y los buenos...divertidos.

sábado 14 de noviembre de 2009

Noches

No pensé que llegase nunca a ser eje de mi conversación pero, definitivamente, el cambio horario...es una puñeta.
Dudo mucho de que el motivo de tenerme desde las 6 de la tarde con la luz encendida sea, como dicen, rebajar el recibo de la luz.
No sé, me huele mal.
Más bien podría ser que así consigan introducirme en la apatía y la desgana más absoluta y caiga en el habitual letargo invernal que me impide moverme, más allá de lo estrictamente necesario.
Cuanto más pronto anochece más nos encerramos en nosotros mismos, menos pisamos la calle y con mayor seguridad dejamos de comentar nuestros males; creando así un clima de calma chicha que favorece la acción de los que manejan nuestros dineros y nuestras vidas.
En la oscuridad nos dejamos manipular más facilmente, no manifestamos nuestro descontento con tanto ruido y tendemos a refugiarnos al abrigo de los cuatro o cinco que nos resultan cercanos, en una palabra, damos menos guerra.
Mesa camilla, café calentito, mantita sobre las piernas, noches de bohemia desde bien prontito.
Y es que ya más pacíficos no podemos ser, si somos corderillos. La gente aguanta y aguanta sin asomar los dientes fuera de su guarida y los escándalos de todo tipo caducan sin llegar a enterarnos de quien va a explicar lo que ha pasado en realidad.
Que no, que no es por el gasto; que lo del cambio de hora es para que nos vayamos pronto a casa, para que salgamos lo menos posible y para que sigamos dejándoles hacer... sin hacer demasiadas preguntas.

viernes 13 de noviembre de 2009

Malas compañias

Es pegajosa, contagiosa y cada vez más común.,
Es una mala compañía, con mala prensa, pero con grandes beneficios en los tiempos que corremos.
Ni las campañas ,que desde hace siglos, se vienen haciendo contra ella; ni Moises con su decálogo, ni el refranero más antiguo, alejan de su compañía a los que han probado su poder.
Es mala amiga, pero ha rebajado su precio, por lo que los que se apuntan a usar sus artimañas tienen la seguridad de que,si les pillan, les pasará poco o nada.
Es que donde dije digo, digo Diego y todo de muy buen talante, eso sí, fundamental el buen humor, que si no, cuela menos la mentira.
Y es que de toda la vida se ha llamado así a lo que no es verdad, a lo que me invento porque no sé que decir,a todo eso que me gustaría y no pudo ser y hasta aquello que he creído oir aunque en realidad nadie lo dijo.
Y también, de toda la vida, cuando a uno lo descubren entrompado, se rectifica, se aclara, se ponen las cosas y las gentes en su sitio y se pide perdón, porque daño siempre se ha hecho.
Y eso es lo que más me indigna de todo...que ni se reconoce ningún fallo,ni se admite ninguna culpa, ni aquí nadie se arrepiente de nada, ni se devuelve la honra a nadie, ni la verdad vuelve a brillar donde la mentira puso su zarpa.
Nos hemos acostumbrado, nos parece de lo más normal y eso no puede ser porque, se pongan como se pongan...la mentira es mala compañía.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Ella es mi amiga

A ella no creo que le importe...seguro que no.
Llevamos mucho hablado y mucho también discutido...aunque también es cierto que menos de lo que a las dos nos gustaría.
No he contado los años, para qué, lo que sí sé es que, desde el día que nos conocimos hasta ahora, han pasado muchas cosas y otras muchas han cambiado, algunas a mejor y otras, por lo menos, a distinto .
Y es que hemos llevado vidas muy parecidas, hasta que los caminos han empezado a distanciarse, dando la impresión de que el suyo es muy diferente al mío; pero no creo que sea así.
Está claro que lo que nos rodea tiene diferente paisaje pero, ella y yo, nos parecemos mucho, mucho más de lo que las dos somos capaces de alcanzar a comprender.
Queremos lo mismo y hasta luchamos por idénticas ilusiones.
Lo hacemos de modos distintos, con fuerzas muy parecidas y con metas prácticamente iguales.
La diferencia está en que donde una corta y decide, la otra se mantiene, aunque sea dando tumbos; y donde parece que una ha fracasado, la otra simplemente mantiene el equilibrio como Dios le da a entender.
A una nos pesa la razón, a la otra la ilusión y, mientras hablamos de lo mismo, una tiene los sentimientos agarrotados, mientras la otra pasea sueños más allá de lo que la realidad le permite.
Ella sabe que me tendrá siempre; aunque muchas veces sólo escuche y no consiga arreglar nada.
Y yo necesito sentirme de su lado; aunque no sepa explicárselo con palabras.
Porque, a pesar de todo lo que ha llovido,...ella es mi amiga.



domingo 8 de noviembre de 2009

Perdonadme

Me han dicho que tengo que seguir intentándolo...
No creo que sea demasiado fácil y, por otro lado, sólo espero que sea la solución.
Sería presuntuoso creer que este pequeño blog tiene interés, más allá del que a su autora le produce, pero he comprobado que hay quien me lee, aunque no me comente en la red, y empiezo a sentirme demasiado responsable de mis entradas.
Algunos días son blancas, otros algo más oscuras, muchas veces fruto de un impulso, otros de largas y no muy cuidadas reflexiones y casi siempre poco acertadas; pero no reflejan nada más que lo que soy... y eso hay que aceptarlo, aunque no se entienda ni comparta muchas veces.
Por eso no quiero que nadie me juzgue por lo que escribo, ni por lo que digo pensar, ni por lo que he contado haber hecho, principalmente porque estos post sólo muestran parte de una realidad, la mía.
Esa realidad que el teclado deja huérfana de gestos y entonaciones, dando una imagen que casi nunca se corresponde con la verdadera intención de quien escribe.
Y hay otras partes, con otros protagonistas y otras formas de ver las cosas, que no deberían molestarse cuando no coinciden con mi modo de interpretarlas, simplemente somos diferentes, lo vemos diferente y entra dentro de lo normal que sea así.
Por eso voy a seguir arriesgándome a que no se me interprete como a mí me gustaría, nunca he sido demasiado sensata, y si alguno se molesta, se enfada o hasta se lleva las manos a la cabeza...que me perdone...y luego que me lo diga...algo arreglaremos.

miércoles 4 de noviembre de 2009

El regalo más grande

Y no encuentro la manera...
Llevo días intentando explicar esta sensación que llevo dentro y no encuentro las palabras.
Ni las palabras ni los sentidos, que casi es peor, y aunque haya dado mil vueltas a los sentimientos, parece que no me enseñaron a expresarlos demasiado bien.
Sé lo que diría, hasta puede que sea capaz de decírmelo a mí misma pero cuando transformo en texto las ideas no me reconozco y me doy cuenta de que no he encontrado ni la palabra justa ni la expresión acertada.
He borrado varias veces lo que ya había publicado, he retrocedido, he avanzado para volver a retroceder, he ido y he venido sobre la misma idea y ...no he conseguido pasar de la primera línea...no encuentro la manera.
Por eso he decidido lanzarlo sin más revueltas; me da igual que suene poco a mí.
Y es que esto de que me llame maestra una niña de 8 años...es el regalo más grande que me habían hecho nunca.